El emprendimiento, un proceso que también tiene una cara menos amable

junio 6, 2017 94 0 1

El concepto de emprendimiento cada vez gana más popularidad, sobre todo entre jóvenes en países en desarrollo que cada vez se abren paso en un mercado laboral mucho más flexible para ellos.

Quienes se enfrentan al reto de ser los dueños de su propia empresa o movimiento también están frente a la oportunidad de crecer como profesionales y como individuos de sociedades en crecimiento.

Sin embargo, no todo lo que brilla es oro, y pese a que todo puede prosperar si nos lo proponemos, también nos podemos enfrentar a dificultades que en algún punto incluso nos podrían hacer desistir de nuestro sueño.

Hay cuatro puntos que quizá todo emprendedor ha sentido a lo largo del camino.

Sensación de aislamiento profundo: El ser humano es un animal que fue diseñado para vivir en compañía, ser parte de un grupo, de alguna sociedad o un movimiento. Es una condición natural e inequívoca.

Pero cuando el emprendedor se adentra en su sueño, tantas tareas lo hacen sentir aislado del mundo, incluso lo puede llevar por el camino de la inseguridad de sus círculos sociales al punto de hacerlo a un lado.

Este sentimiento no naca de manera espontánea pero tampoco es algo que sea como una especie de regla. Si es tu caso, la recomendación es salir un poco más y no dejar de lado la vida que ya tenías.

Rentabilidad poco palpable: Muchos tienen la percepción de que un emprendedor es una persona con altísimos ingresos económicos pero eso está muy lejos de la realidad. De hecho, muchos de ellos quizá no sienten la estabilidad de su trabajo y se sienten inseguros de lo que hacen, sobre todo cuando no se perciben tanto las ganancias.

Toma mucho tiempo: Empezar desde cero nos hace pensar, naturalmente, que esto será un proceso bastante largo pero cuántos años realmente nos tomará despegar. No es un planteamiento con respuesta definida, pero hay quienes se desaniman mucho en el camino.

Todo depende de ti: Hay que tener muy claro que el emprendedor tendrá la responsabilidad absoluta de todo, está frente al negocio, el peso está sobre sus hombros en todo momento. La administración, las ideas, las estrategias son solo algunos delos aspectos que deben estar a tu cargo. La presión es bastante alta y debes saber cómo manejarlo.

Todo emprendedor debe tener claro que debe experimentar el fracaso para lograr el éxito. Comprender que habrán escalones más difíciles de alcanzar que otros. Es por ello que hay dos puntos que resultan oportunos recordar.

  • No todos los modelos de negocios están ajustados para competir en determinadas economías. Es decir, que no todo lo que emprendas va a ser exitoso, por lo que debes determinar bien tus objetivos y dónde te estás desarrollando.
  • Tener una buena idea no es suficiente. Aunque se trata del aspecto fundamental no lo es todo porque debe aportar un conocimiento nuevo o algún aspecto diferente al mercado donde será desarrollada. ¿Estás creando nuevas necesidades? ¿Tienes cómo satisfacer a tu mercado?¿Qué valor agregado tenemos frente a la competencia? Son planteamientos sanos y necesarios.

Tags: Emprendedor, Emprendimiento, PYMES Categorías: Actualidad, Emprendimiento
share TWEET PIN IT SHARE share
Related Posts
Leave a reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *